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viernes, 15 de enero de 2021

SISTEMAS EDUCATIVOS AL ENFRENTAN DESIGUALDADES ESTRUCTURALES:

 Los sistemas educativos de América Latina y el Caribe no sólo enfrenta la pandemia de Covid-19, también desigualdades estructurales que imponen nuevos desafíos, entre ellos reconocer la diversidad cultural e integrarla en las currícula de cada país, advierte el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo “Inclusión y Educación: todos y todas sin excepción”.

 


El documento, elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y el Laboratorio de Investigación e Innovación en Educación para América Latina y el Caribe (SUMMA), señala que en el 90 por ciento de los manuales escolares de ciencias sociales en la región, se describen en profundidad los sistemas de pensamiento europeo, pero sólo 55 por ciento describen la historia cultural de las personas negras, “en general de manera poco crítica y ahistórica”.

 

El informe subraya que el cuerpo docente necesita más apoyo para afrontar el reto de la diversidad, pues a menudo “no se les ofrecen oportunidades de desarrollo profesional continuo”. A pesar de que en el 70 por ciento de los países de la región hay leyes o políticas que prevén la capacitación de los docentes en materia de inclusión, más del 50 por ciento de los maestros en el Brasil, Colombia y México informaron que carecían una capacitación profesional para enseñar a alumnos con necesidades especiales.

 

La Unesco señala que el currículo es el principal medio que utilizan los sistemas educativos para llevar a la práctica la inclusión, por lo que un currículo inclusivo “debe reconocer e incluir todas las formas de conocimiento, suministrar una base común pero variada de conocimientos para promover la cohesión de la sociedad, y debe poder ser adaptado y contextualizado, teniendo en cuenta las diferencias y las necesidades de los alumnos y sus comunidades”.

 

Agrega que un análisis de 19 países muestra que en el 95 por cientode los currículos de tercero y sexto grado se introducen conceptos relativos al diálogo, la diversidad y la identidad, en el 90 por ciento se tratan los derechos y la solidaridad, y en el 70 por ciento la inclusión, la no discriminación y la tolerancia.

Sin embargo, en materia de participación política, considerada fundamental para la construcción de una sociedad inclusiva, se identificó que en las currículas de Colombia, Chile, República Dominicana, Guatemala, México y el Paraguay no alientan suficientemente al alumnado a a participar en actividades políticas.

 

 

 

Autora: Laura Poy Solano/Fuente: www.jornada.com.mx

 

viernes, 21 de agosto de 2020

Descolonizar el sistema

El académico, filósofo, historiador y teólogo Enrique Dussel propuso al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) de México una transformación en el sistema educativo que contemple el pensamiento crítico, la ecología y la descolonización de la educación, “porque la humanidad se está suicidando”.


El intelectual, tío de la pedagoga argentina Inés Dussel radicada actualmente en México, habló ante más de 3000 sindicalistas aztecas, enlazados vía Internet. Dussel, reconocido a nivel internacional como uno de los fundadores de la Filosofía de la Liberación Latinoamericana, invitó al magisterio a aprovechar las oportunidades generadas por la pandemia de covid-19 para cambiar de fondo la educación de niños y jóvenes, a fin de llevarlos de una habilidad memorística a una creadora.

Para lograrlo planteó tres rutas: La primera, detonar el pensamiento crítico desde el inicio escolar, con el establecimiento de una materia para permitir a los niños, de manera lúdica, desarrollar un pensamiento crítico para opinar, rebatir, llegar a una nueva conclusión; que aprendan a pensar, no a memorizar. Eso es un cambio revolucionario, dijo.

“A los cinco años, un niño es un ser racional. Sabe argumentar. Sabe lo que es el bien y lo que es el mal y puede dar razones, luego la educación le va quitando la espontaneidad. La pierde por una enseñanza memorística, bancaria, que no propicia el desarrollo de creadores, sino repetidores que ante una máquina aprieta un botón. Es necesario hacer la máquina, no aprender a apretar el botón”, puntualizó.

De acuerdo con el académico, no se necesita ser experto en filosofía para aplicar lo anterior, sino propiciar el debate entre los alumnos, darle la palabra a los niños para que aprendan a expresarse.
“Necesitamos preparar a los niños para enseñarles a pensar en lo no conocido”, indicó.

La segunda ruta, añadió el especialista, es la necesidad de hacer de la ecología una ciencia principal. “No es la física ni la matemática la ciencia fundamental. La ciencia fundamental hoy, y lo estamos viviendo, es la ciencia que nos permita la sobrevivencia en la tierra, porque la humanidad se está suicidando y hay que empezar a enseñar desde el primer grado que la vida es sagrada y la estamos destruyendo y hay que saberla preservar”.

Dussel aseveró que lo económico y lo tecnológico están destruyendo las condiciones que permiten la reproducción de la vida e impiden la reproducción, porque empiezan a mermar la capacidad de la tierra y la energía para vivir. “La fecha de extinción del Homosapiens está fijada”.

La tercera ruta, añadió, es la conveniencia de terminar con el eurocentrismo en la educación.
“En todos los países latinoamericanos, sean de derecha, de izquierda o de centro, se sigue siendo eurocéntrico. Sería una gran oportunidad para México plantear un nuevo esquema de comprensión histórico, geográfico, matemático, literario, que parta de otra visiñon de la historia y del mundo: cambiar el currículum y descolonizar”.

Se debe aprovechar la oportunidad de cambiar el sistema educativo en sus contenidos, no sólo en cómo se nombra a los maestros o cómo funcionan los poderes, cómo se evalúa, qué enseñan y cómo lo enseñan, explicó.

Al inaugurar el ciclo de conservatorios y seminarios que inició el SNTE para sus dirigentes nacionales y seccionales, el secretario general del SNTE, Alfonso Cepeda Salas, indicó: “El objetivo es fortalecer la capacidad de análisis y reflexión de la dirigencia sindical, en torno a los retos que impondrá a los mexicanos, en particular a los trabajadores de la educación; un nuevo tiempo en la realidad educativa, sindical, laboral, social y económica”.

Durante dos semanas, Cepeda Salas se reunirá de manera virtual con los dirigentes para continuar con los webinarios sobre economía, sociedad, trabajo y sindicalismo.

“Uno de los retos para los educadores, después de la pandemia de covid-19, es generar la capacidad de ayudar desde las escuelas, institutos de ciencia, tecnología, cultura e historia, así como universidades, a formar un hombre nuevo, apto para transformar la realidad y capaz de construir un mundo con igualdad y bienestar. Hemos tenido una lección de lo que tiene que ser la educación en el futuro. Ya nada será igual”, finalizó.




Fuente: Rosalía Vergara para https://www.proceso.com.mx/

miércoles, 17 de junio de 2020

OVE ENTREVISTA A ZULEIKA MATAMOROS: “LA BRECHA SOCIAL, DEJARÁ POR FUERA DEL SISTEMA VIRTUAL DE EDUCACIÓN A MILLONES DE ESTUDIANTES DE LAS CLASES MÁS BAJAS”

El 23 de enero es referencia de las resistencias anticapitalistas y las luchas populares en Venezuela. Todo lo que se mueve en la patria de Bolívar tiene un vínculo con la populosa parroquia caraqueña. Cuando se entra a esta comunidad, los grafitis y murales compiten con los sonidos musicales que salen de muchas de las casas y apartamentos. La salsa sigue siendo el ritmo predilecto, aunque el regueton intenta competir, sobre todo entre los más jóvenes. Zuleika es de allí, una maestra combativa, líder del emergente movimiento magisterial de base y una rebelde militante revolucionaria.


Con Zuleika compartimos los avatares de la resistencia al silenciamiento a la crítica dentro del proceso bolivariano que intentaba imponerse en el año 2007 y 2008. Zuleika fue protagonista del movimiento desde abajo, de crítica pública a los errores y desviaciones que comenzaban a asomarse en el proceso bolivariano. Y ha seguido esa senda, es una convencida de la necesidad de un cambio radical de la sociedad venezolana.

En la última etapa hemos compartido con ella en el Foro Venezolano por el Derecho a la Educación, instancia vinculada a la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE). Podemos coincidir o tener discrepancias con una u otra posición de Zuleika, pero su verticalidad y humildad militante forma parte de lo que denominamos la corriente histórico-social por el cambio radical.  Por ello, nos pareció importante entrevistarla para los lectores de Otras Voces en Educación

Zuleika, cuéntanos un poco tu historia de vida, ¿Cómo llegaste a la educación crítica y contestataria, a la lucha gremial?
Después de haber vivido el “Caracazo” estando en el bachillerato, en la década de los 90 que fue de muchos acontecimientos, pero sobre todo de mucha lucha en la calle, de protestas ante la situación vivida. Fue hermosa la disposición de cambio que se había instalado en el imaginario de la gente a partir de ese acontecimiento y los que ocurrieron posteriormente. Este proceso de lucha, de rompimiento y derrota del bipartidismo permeaba hacia un sector importante el de les más jóvenes, que en ese contexto nos volvimos muy contestatarios y críticos.
Ya en los primeros años del siglo XXI, la generación de nuevos docentes comenzamos nuestro ejercicio de la profesión en un escenario complejo y contradictorio. Por un lado, mientras se alababa el favorecimiento de les docentes a través de los contratos colectivos en el marco de la dirección de Chávez en el Poder, nosotres teníamos que completar la jornada laboral en la mayoría de los casos en el sector privado para completar un ingreso que fuese suficiente para cubrir nuestras necesidades. Mientras se hablaba con vehemencia de la transformación educativa o del Estado Docente, la base magisterial se quedaba por fuera de los debates formales.
Esta situación en la que ejercí la docencia influenció  a un importante sector de quienes comenzábamos en el siglo XXI nuestra praxis educativa. Marcó un rechazo hacia la actuación de las direcciones sindicales, por el abandono que sentíamos que éramos objeto. Así fuimos llegando a la lucha desde lejos, entrando por las hendijas, sorteando obstáculos y, sobre todo muy desamparados de la dirigencia sindical.
Ante el incuria de la praxis sindical que actuaba sin ningún método de comunicación con la base magisterial, nosotres nos atrincheramos en las aulas, gente como yo practicábamos una educación contestaria en un espacio muy pequeño, el aula y la escuela. Mientras los gremios solo se dedicaban a aplaudir las bondades del gobierno de Chávez por un lado, o por el otro,  a oponerse de tal forma que algunos participaron de manera activa en el antidemocrático golpe de Estado que pretendía imponer a la cámara empresarial al frente del país en el año 2002, los docentes más jóvenes creábamos solos en nuestros espacios educativos lo que pensábamos que era nuestra propia transformación educativa, nos peleábamos con directores conservadores, defendíamos con vehemencia nuestras convicciones, pero sin un espacio orgánico o de articulación.
Pienso que esas pequeñas luchas, que para mí eran prioritarias, fueron llevándome por aproximaciones sucesivas a “entrar sin tocar la puerta” en un espacio de lucha de trabajadores de todos los sectores que fue la Unión Nacional de Trabajadores (UNETE). Eran tiempos que una vanguardia de los trabajadores echaba mano de una conquista muy importante alcanzada en el desarrollo de lo que fue el proceso revolucionario que era la democracia participativa y protagónica que trascendía las propias burocracias sindicales.
Aun la influencia de la actuación de la clase trabajadora en el desarrollo de lo que fue el paro patronal, conocido como paro petrolero se sentía y permitía la participación de la base en algún modo. La UNETE en su momento fue el espacio que parió esta etapa fértil del proceso revolucionario, conformada por sectores en el que también participaba un sector crítico, contestatario que defendía la autonomía de la clase trabajadora, pero que fue desmantelada paulatinamente y, una de las formas que utilizaron fue la creación de sindicatos paralelos; mecanismo disfrazado de participación que sentó las bases de un movimiento sindical sin autonomía, burocratizado, obediente. Así la división fue entre los burócratas sindicales de la derecha obedientes a Fedecámaras y los burócratas sindicales “revolucionarios” obedientes al gobierno.
En esta lucha, por supuesto que hemos coincidido en algunos espacios con direcciones sindicales que nos han demostrado que siempre actúan por sus intereses y que la base magisterial les importa solo para decir que tienen una cantidad de afiliados a los que no toman en cuenta. Orgullosamente pertenezco al movimiento magisterial de base, a quienes hemos enfrentado no solo las políticas que nos han llevado a la miseria, sino también a los burócratas sindicales que aún siguen atornillados en sus puestos.
En los últimos años he participado con mucha fuerza en el conflicto docente que lucha por mejoras salariales, beneficios contractuales y en defensa de la educación. A lo interno del movimiento he dado una pelea porque las direcciones sindicales de la derecha no se apropien de nuestra lucha y las conviertan en plataforma a favor de la política que se aglutina alrededor de la figura de Juan Guaidó. Ha sido duro por el ataque que se recibe de las cúpulas del PSUV, la burocracia institucional y de las expresiones sindicales de los partidos de la derecha tradicional que están en las federaciones y sindicatos. En eso actúan como un solo cuerpo, en mantener la polarización que tantos réditos les ha rendido de lado y lado. La pelea del sector de izquierda no polarizada es la determinación a existir, a estar y a influir en el movimiento docente de base.

Zuleika ¿Cuáles son los elementos relevantes de la crisis del sistema educativo venezolano?
Uno de los aspectos más importantes es la desarticulación y el abandono de las direcciones gremiales a la base docente, esa ausencia de praxis sindical y gremial deja abandonados a su suerte a centenas de miles de docentes que luchan solos y sin apoyo contra un sistema que los aplasta. La otra cara de este aspecto es la ausencia de un espacio tipo movimiento que sea autónomo e independiente y que actúe frente al desmantelamiento de la educación venezolana.
Otro elemento son las propias condiciones materiales de existencia de los docentes. Un gremio maltratado a tal punto de tener salarios que alcanzan la pírrica suma de 8 dólares mensuales como promedio, a esa situación se suma en el incumplimiento de las convenciones colectivas desestimulando aún más a los educadores, que además de ganar salarios insuficientes ven cada día perder beneficios contractuales en el que destaca la pérdida de las prestaciones sociales y la garantía de la atención de la salud. Evidentemente estas condiciones deplorables son un punto importante en la crisis educativa que ha ocasionado que miles de docentes emigren hacia el sector informal de la economía e incluso a otros países, muchas veces lumpen-proletarizados para poder subsistir. Es el equivalente al despido indirecto y masivo de miles de docentes. Este es un punto álgido de la crisis educativa actual en Venezuela.
El ausentismo escolar y la reducción de la matricula han sido una de las consecuencias de la crisis económica y social que se atraviesa en el país. Estudiantes cuyos padres no pueden garantizarle el desayuno antes de la hora de entrada al colegio (7:00 a.m) simplemente no asisten a la escuela. Existe un ausentismo regular y semipermanente que origina una reducción de la matrícula escolar en los hechos, aunada a la que tiene su génesis en la emigración de venezolanos a causa de la profunda crisis económica, social y política. En Venezuela el ausentismo escolar de docentes y estudiantes está transversalizado por Las fallas en los servicios públicos, la falta de comida y transporte, que dificultan la rutina escolar.
Desinversión en el sostenimiento de la infraestructura educativa y una distribución de los recursos que no redunda en el mejoramiento y mantenimiento de los centros educativos, de recursos pedagógicos y materiales, sostenimiento de un Programa de Alimentación Escolar que cubra las necesidades proteicas de estudiantes, docentes excluidos del PAE. El sostenimiento de la educación es subsidiada con el trabajo casi gratuito de docentes, pero además también con la “colaboración” de ellos y de padres y madres en lo que se refiere a materiales de limpieza o complemento de los alimentos para garantizar que haya almuerzos en las escuelas donde se cumple el programa.
La formación docente, cada vez más divorciada de la realidad. No solo porque la educación está pensada y planificada para la primera y segunda revolución industrial y que la cuarta revolución industrial ni siquiera sea tema de debate en los centros educativos, sino que la formación docente está vacía de pedagogía. En los últimos años han convertido a los docentes en meros repetidores de contenidos, se ha profundizado el carácter conservador del gremio docente y una educación positivista y conductista. La escuela hoy más que nunca se ha convertido en un depósito de niños al cuidado de maestras, que se les pretende controlar hasta la forma cómo comunicarse con sus estudiantes.
Otro de los elementos es la pérdida de la autonomía y la ausencia de espacios de intercambio y debate que sirvan de sistematización del ejercicio de la profesión docente y que sean espacios de verdadera construcción pedagógica. Hoy prevalece la  imposición de contenidos, los lineamientos bajados como órdenes. Esta práctica se deriva de la imposición de aspectos tan abstractos y hasta antipedagógicos como lo es la denominada e inaprensible “pedagogía del amor”  en los que existe una especie de dogmatismo mediocre de quienes han fungido de los pensadores de la educación venezolana actual.
Quisiera detenerme en un punto importante y que en mi concepto tiene relevancia suprema. En las escuelas y liceos venezolanos prevalece una ausencia de  democracia. Pasamos de ser un gremio en el que se ha impuesto una forma de supervisión que no tiene nada que ver con un acompañamiento pedagógico del quehacer educativo. Les supervisores se han convertido en una especie de policías del pensamiento. La diversidad de opiniones es mal vista y, lo que es peor aún, no importa la ideología política siempre y cuando sea silente y obediente.  Esta actuación también se ha impuesto en la práctica en los liceos a través de la Organización Bolivariana de Estudiantes (OBE) que se ha convertido en la forma de imponer mecanismos de captación de jóvenes al partido de gobierno PSUV que es el único partido que tiene permitido entrar de manera abierta en los liceos y escuelas. La confiscación de la participación también a través de la Organización Bolivariana de Familia y que ha servido para que las expresiones del partido y del gobierno de la base actúen en contra de docentes que levanten la voz ante las condiciones deplorables en las que viven. Es la imposición de hecho de un pensamiento único, disfrazado de liberación, de transformación. Este es un tema que no se aborda con la seriedad que requiere y que merece que lo analicemos pero que también actuemos en contra de que la escuela se convierta en la forma de implementación de pensamiento único y de partido único en les estudiantes y por ende en la juventud.

¿La relación entre el gobierno y los gremios en Venezuela es fluida? ¿Por qué?
 Como aquella vieja canción de Rubén Blades que dice que “todo es según el color del cristal con que se mida”. Si la mirada es desde un sindicato nacional como lo es SINAFUM y que es correa de transmisión de las políticas que en contra de los maestros se imponen, la relación entre gremios y gobierno es excelente, bueno y fluido.
Si la mirada es desde las federaciones que se dicen opositoras al gobierno pero no tiene miramientos para acordar a espaldas de maestros y maestras y que son corresponsables de la miseria en la que está subsumido el gremio docente, ellos dirán que es una relación que se convierte en fluida en tanto ellos presionan y que “gracias a su gestión han logrado beneficios para los docentes”. Pero esta “buena”  relación entre las burocracias sindicales ha sido nefasta para la base magisterial.
Pero si hablamos de la relación del gobierno con la base magisterial, no solo ha sido nula, sino que es una relación que divide al gremio. La relación con los que apoyan la gestión ministerial es de jefes a subordinados. Su relación se centra en “bajar lineamientos y defender su ejecución con mano dura” en que sus afectos se conviertan en un ejército de soldados que coadyuven a “hacer entender con autoridad la llamada pedagogía del amor”. Ni tan siquiera con sus afectos de base tienen un nivel de comunicación, es la lógica de la obediencia, hablando en sus propios términos sería la “pedagogía de la obediencia”.
Con el resto del gremio que está en desacuerdo con los lineamientos emanados desde la cúpula, la relación también es nula, pero con quienes guardan silencio y no promueven pensamiento crítico. Para el sector contestatario, la relación del gobierno y el gremio es de persecución, hostigamiento y abuso de poder a través de lo que es la expresión de la ampliación del Estado burgués en la base:  sus ejes circuitales, de lo que llaman “fuerzas vivas de la comunidad” o el “Poder Popular” en la que participan UBCH (del PSUV), miembros del CLAP (También del PSUV), integrantes de llamados Colectivos (integrantes o aliados del PSUV), maestros “camaradas” afectos al gobierno y que en ocasiones actúan por encima de la propia dirección en los centros educativos y los propios cuerpos directivos.  En ese caso la relación pasa de ser nula a ser de maltrato institucional.

¿Consideras que la formación de los y las futuras maestras(os) se corresponde a las necesidades del país y los desafíos pedagógicos del siglo XXI?
Alrededor de la formación docente hay mucho debate. Evidentemente que la formación de los docentes en Venezuela no corresponde ni a las necesidades del país ni mucho menos a los desafíos pedagógicos del siglo XXI. En primer lugar porque como veníamos advirtiendo la carrera docente ha sido tan desvalorizada que no existe una demanda en los sectores de jóvenes que entra a las universidades para estudiar la carrera docente, que además en los últimos años se dedicó a graduar una gran cantidad de docentes en educación integral para el nivel de primaria, olvidándose de las carreras de educación con especialidades, lo que ha traído como resultado que haya áreas verdaderamente críticas en relación al número de docentes como es el caso de las ciencias exactas o de idiomas.
Pero además los programas de formación que han acogido en sus aulas a los aspirantes a docentes no tienen una praxis pedagógica en la que se alimente el debate, las formas de aportar ante el desafío que se presenta  sino que más bien pareciera que responde a la necesidad de llenar el vacío que ha dejado el déficit de docentes, graduaciones exprés en la que los contenidos se basan en entelequias como la pedagogía del amor.
No se forma para brindar herramientas de aprendizaje, para enseñar a aprender y mucho menos para tener una educación como continuo humano. Se educa para repetir contenidos, se cree que lo transformador es hablar de manera superficial de temas como el de  la resistencia indígena, creen que es muy revolucionario celebrar el aniversario de Alí Primera de manera descontextualizada. Es la repetición de contenidos bajados como lienamientos escolares desde la burocracia ministerial con una visión trágicamente divorciada de la realidad de les estudiantes

¿Qué ha significado el Coronavirus en lo educativo? ¿Consideras que las medidas educativas tomadas en el marco de la pandemia afectan al derecho a la educación?
El coronavirus ha estremecido al Mundo y la educación no escapa a ello. Al plan cocinado a fuego lento de sustituir a los docentes por herramientas tecnológicos y además recortar presupuestos de educación, el coronavirus le ha llegado como un acelerador. Sin embargo el sistema educativo de los distintos países no estaba listo ni preparado para llevar a cabo la virtualización intempestiva impuesta por el coronavirus.
Evidentemente la brecha social, dejará por fuera del sistema virtual de educación a millones de estudiantes de las clases más bajas. Los hijos de trabajadores y de los sectores empobrecidos difícilmente podrán acceder a una virtualización de la educación, además de tener el riesgo de hegemonizar todo el pensamiento a través de los contenidos totalmente impersonales que se les brindará a los niños y jóvenes.
Es así como el derecho a la educación quedará relegado al poder adquisitivo y la prestación de un servicio de internet. Por mucho que estemos en nuevos tiempos en la cuarta revolución industrial y que la tecnología ocupe los espacios, actualmente resulta inviable las clases virtuales por dejar por fuera a millones de estudiantes.
Por otro lado, en el caso de Venezuela, las clases que se ofrecen por la televisión estatal están contextualizadas en una mera repetición de contenidos, en una visión de la escuela conductista y positivista, sino que además se transmiten contenidos falsos y equivocados. Recientemente se hizo viral la clase que se transmitió desde el canal del Estado en el que la persona que fungía de docente decía que la Represa Hidroeléctrica del Guri es la que distribuye el agua a los hogares del país que una vez llegada a nuestras casas nosotres la convertíamos en potable, lo cual es absolutamente falso, o contenidos del área de matemática totalmente equivocados y con serios errores en los conceptos y procedimientos. Esto da cuenta de la pobreza educativa con la que se mueve el Ministerio de Educación y de la deficiente y mediocre formación docente en el contexto educativo actual.

¿Cuáles consideras que son las propuestas más importantes para iniciar un proceso de transformación radical del sistema educativo?
El primer paso para iniciar una transformación radical de la educación consiste en crear y facilitar mecanismos de debates y aportes entre todes les involucrades en el quehacer educativo para generar un debate profundo al respecto. Una suerte de constituyente democrática y amplia educativa en la podamos hacer aportes desde todos los sectores de la educación. Por supuesto, que el primer paso debe ser mejorar sustancialmente las condiciones materiales de existencia de los docentes, eso requiere de salarios que como mínimo cubra la canasta básica.
Lo otro es hacerse sentir desde las bases, desde quienes estamos al día a día en el aula y que los académicos de la educación muchas veces se olvidan que somos víctimas de la decadencia del sistema, no los causantes, sino la consecuencia directa de una educación que no está adecuada a los nuevos tiempos y que deja por fuera a quienes diariamente se ven las caras con les niñes y jóvenes. Entrar en un gran debate mundial sobre el tema de la educación en el momento de lo que algunes denominan la cuarta revolución industrial ¿Qué pensamos? ¿Qué aportamos para la transformación educativa? ¿Qué enseñanzas nos deja el Covid-19 en el contexto educativo? ¿Para qué educamos? ¿Cómo aportamos desde una perspectiva de clase y anticapitalista a la transformación radical de la educación? ¿Qué debates atraviesan a les juventudes actualmente? ¿Qué decimos ante la privatización de la educación?
Pienso que se debe tejer una relación mundial que comience por interconectar luchas concretas: salarios para les docentes que cubran las necesidades materiales, intelectuales y sociales de les docentes a nivel internacional. La creación de un espacio de les docentes que sea internacional desde una perspectiva de clase y anticapitalista, es un debate mundial que nos debemos y que tenemos que llevar adelante con resoluciones que podamos cumplir desde nuestra autonomía, que está seriamente amenazada con la virtualización. Hacer un gran movimiento pedagógico global es el desafío que debemos afrontar hoy.



Fuente
Luz Palomino y Luis Bonilla-Molina entrevistan para Otras Voces en Educación

domingo, 30 de octubre de 2016

Carta a los docentes

En esta carta abierta, el autor se propone hacer reflexionar a los docentes sobre sus prácticas, en especial con lo relacionado al sistema social ¿Cómo queremos que sea el futuro de nuestros alumnos? ¿Qué es el “docente enfundado”? ¿Se trata simplemente de transmitir conocimientos?


“El campo de la educación es un campo de combate. Todo el mundo puede combatir allí, desde el profesor de primaria, pasando por el de secundaria, hasta el profesor de física atómica de la Universidad. Combatir en el sentido de que mientras más se busque la posibilidad de una realización humana de las gentes que se quiere educar más se estorba al sistema. Por el contrario, mientras más se oriente la educación a responder a las demandas impersonales del sistema más se contribuye a su sostenimiento y perpetuación. Repito, la educación es un campo de combate; los educadores tienen un espacio abierto allí y es necesario que tomen conciencia de su importancia y de las posibilidades que ofrece”.

“Desde la primaria al estudiante se le educa en función de un examen, sin que la enseñanza y el saber le interesen o se relacionen con sus expectativas personales. Esta situación se repite una vez terminados los estudios ya que es lo que la persona encuentra en la vida. Cuando termina los estudios, el individuo no sale a expresar sus inquietudes, sus tendencias o sus aspiraciones, sino a engancharse en un aparato o sistema burocrático que ya tiene su propio movimiento, y que le exige la realización de determinadas tareas o actividades sin preguntarle si está de acuerdo o no con los fines que se persiguen. En nuestro sistema educativo la gente adquiere la disciplina desgraciada de hacer lo que no le interesa; de competir por una nota, de estudiar por miedo a perder el año. Más adelante trabaja por miedo a perder el puesto. Desde la niñez el  individuo aprende a estudiar por miedo, a resolver problemas que a él no le interesan. El capital ha puesto bajo su servicio y control la iniciativa, la creatividad y la voluntad de los individuos. Puede que el tipo de educación actual sea muy mala desde el punto de vista del conocimiento, pero es ideal para producir un “buen estudiante”, al que no le interesa aprender pero sí sacar cinco, y que solo estudia por el miedo a perder el año. Una educación así es ideal para el sistema y sus intereses.”

“Para poder ser maestro es necesario amar algo. Para poder introducir algo es necesario amarlo. La educación no puede eludir esta exigencia sin la cual su ineficacia es máxima: el amor hacia aquello que se está tratando de enseñar. Además, ese amor no lo puede dar sino quien lo tiene, y en últimas eso es lo que se transmite. Nadie puede enseñar lo que no ama, aunque se sepa todos los manuales del mundo, porque lo que comunica a los estudiantes no es tanto lo que dicen los manuales, como el aburrimiento que a él mismo le causan. Y ante las fórmulas más brillantes de los filósofos, antiguos o modernos, no cosechará más que bostezos. El que enseña no puede comunicar lo que no ama. Si enseña 25 horas a la semana y dicta “lo que le ponen a enseñar”, independiente de que le guste o no, a unos alumnos que no ven ninguna relación entre lo que se les enseña y su propia vida presente, personal o familiar, entonces el resultado se va pareciendo al que hemos venido presentando”.

“De los pocos profesores de los cuales a uno le queda un buen recuerdo son precisamente aquellos a los que se les notaba que amaban y sentían lo que estaban enseñando, independiente de la materia que fuera.

“Hay dos maneras de ser maestro. Una es ser un policía de la cultura; la otra es ser un inductor y un promotor del deseo. Ambas cosas son contradictorias. Un tipo de maestro es aquel que me califica, pero sin consultar la vivencia que yo tengo de la vida, Otro tipo de maestro, al que no le pagan ni lo nombran, es aquel que consulta mi vivencia de la vida. Ambas figuras podrían ilustrarse en la persona de Baudelaire o en la imagen del “hombre enfundado” que describe Chejov. Hay allí dos maneras de ser maestro. “El hombre enfundado” se basa en esta premisa: todo debe ser previsto, porque de lo contrario no se sabe qué puede pasar. Este tipo de maestro trataría de que los alumnos no vayan a hacer nada que perjudique a sus patronos o a los gobernantes; que sean eficaces sin aspirar ni luchar por nada. Es un poco difícil decir en qué medida los maestros son en sí mismos “hombres enfundados”. No hay duda de que los maestros de este tipo le ayudan al sistema. Baudelaire es un maestro en el segundo sentido: Nos enseña a ver el mundo en que vivimos de una manera por la cual nadie le pagaría nada. Es un hombre capaz de identificarse con todo lo que la ciudad rechaza, con lo que él llamó “el vómito inmenso del inmenso París”, pero que en cambio no se podría identificar con lo que en la ciudad es respetable. Se identificó con las viejecitas que van por las calles y “danzan sin querer danzar, como campanas. Se identificó con los alcohólicos, con el vino de los zarrapastrosos, que “vienen con sus blancos bigotes como viejas banderas de derrota y chocan contra el mundo como poetas, y mientras los esperan horribles tragedias hogareñas expanden su corazón en gloriosos proyectos”.

“Este es otro tipo de maestro. Un maestro nuevo. Un maestro difícil de encontrar, ciertamente. Pero si los maestros, institucionales o comunes y corrientes, quieren enseñar no sólo poesía, tienen que enseñar a Baudelaire, es decir, entrar en contradicción con las exigencias del sistema en que vivimos. Necesitamos un tipo de maestro que sea capaz de darle al alumno el juego y la oportunidad para que sea él mismo, para que se identifique con los fracasados, para que no se decida por los exitosos. Baudelaire nunca escribió un poema sobre un general. Este tipo de maestro hace que el alumno sea probablemente un mal empleado bancario, pero un buen hombre. Un tipo de maestro como Baudelaire es un hombre que puede indicamos la dirección. Él mismo lo dice de la manera más dura: Embriágate con la poesía, con la religión, con el alcohol, con lo que quieras pero no estés nunca sobrio. Embriágate, es decir, busca algo más grande, lucha por algo más grande.”


Extraído de

Carta de Estanislao Zuleta a los maestros

jueves, 20 de marzo de 2014

Contradicciones ideológicas del sistema capitalista desde la Teoría Crítica


¿Qué aspectos discute la teoría crítica? ¿Cuál es su posición frente a las posturas positivistas? ¿Cómo analiza las relaciones de poder entre los individuos?


Entre las contradicciones ideológicas del capitalismo, están el fortalecimiento de las luchas de los/as oprimidos/as contra los/as opresores, la búsqueda de liberación-emancipación de toda forma de dominación y, el impulso de procesos profundos de concientización, que llevaría inexorablemente a la superación de las desigualdades por medios electorales para la asunción del poder político de parte de las grandes mayorías, siempre en beneficio de todo el pueblo o a través de caminos revolucionarios. Negar este objetivo, explícito o implícito, básico de la Teoría Crítica, significa negar los principios marxistas que sirven de sustento a la misma.

La Teoría Crítica también discute, entre otros aspectos propios de las tendencias conservadoras, la producción de conocimientos desde la forma única positivista de las ciencias y su implicancia respecto al impulso de los procesos de transformación. Este es, sin duda, un aporte fundamental de la Teoría Crítica en cuanto al papel de la ciencia, la tecnología y el conocimiento en general en nuestras sociedades. Identifica la existencia de ciertas tendencias dogmáticas conservadoras, dogmáticas desde la perspectiva científica, reproductoras de las prácticas metodológicas científicas del capitalismo que niegan la posibilidad de superar la maquinaria metódica de la ideología enraizada en el capital, en contradicción con la prédica de su superación y eliminación en un momento histórico futuro.

La Teoría Crítica intenta superar, las posiciones positivistas impuestas por las tendencias convencionales de la ciencia y las formas de producción de conocimientos a partir de orientaciones únicas de interpretación, comprensión y transformación del mundo social y natural. Una de estas críticas, está dirigida a considerar la unicidad de la ciencia, y su generalización y aplicación, olvidándose de la existencia de situaciones contextuales concretas y específicas. Éstas pueden develarse y transformarse por los propios principios de la Teoría Crítica, que supera la esencia de las tendencias positivistas y neopositivistas tanto del método como de la misma producción de conocimientos. De ahí que sea importante establecer, además, las estrechas relaciones entre la teoría y la práctica, propias de la corriente crítica aquí expuesta y una estrecha relación dialéctica entre el sujeto y la sociedad, lo que Carr y Kemmis denominan la doble dialéctica:

El enfoque dialéctico de la racionalidad utilizado por los investigadores activos subraya especialmente las relaciones dialécticas entre pares de términos que por lo común se juzgan opuestos y mutuamente excluyentes: lo teórico y lo práctico, el individuo y la sociedad. Hemos comentado ya la relación dialéctica entre lo teórico y lo práctico. La relación dialéctica entre el individuo y la sociedad guarda una relación estrecha con la discusión anterior: lo teórico y lo práctico, o el pensamiento y la acción, se construyen en lo social y se incorporan en lo histórico. El pensamiento y la acción individuales adquieren su sentido y su significado en un contexto social e histórico, pero al propio tiempo contribuyen ellos mismos a la formación de contextos sociales e históricos. Esta doble dialéctica de lo teórico y lo práctico, por una parte, y el individuo y la sociedad, por otra, se halla en el núcleo de la investigación- acción como proceso participativo y colaborativo de autorreflexión. La investigación-acción admite que el pensamiento y la acción se desprenden de las prácticas en situaciones particulares y que las situaciones mismas pueden ser transformadas mediante la transformación de las prácticas que las constituyen, así como los entendimientos que les confieren sentido. Ello implica transformaciones de las prácticas, los entendimientos y las situaciones individuales así como transformaciones de las prácticas, los entendimientos y las situaciones que los grupos de personas constituyen a través de su interacción. La doble dialéctica del pensamiento y la acción y del individuo y la sociedad se resuelve, para la investigación-acción, en la noción de una comunidad autocrítica de investigadores activos comprometidos con el mejoramiento de la educación, que son investigadores para la educación.

Otro de los aspectos de la Teoría Crítica, concierne al análisis minucioso de las relaciones de poder entre los sujetos de un determinado grupo social, de cualquier naturaleza, entre ellos/as mismos/as y, claro está, de este grupo con otros de similares o diferentes características. Este análisis es histórico, contextual, global, local y temporal. Estudia las realidades concretas y específicas, sin olvidar sus interrelaciones complejas influyentes en cortes temporales específicos. El análisis no olvida, las formas de producción y reproducción del capital y con ello las contradicciones que lo determinan. Aquí entra en juego las maneras de dominio, necesarias para la conservación del sistema, su permanencia en el tiempo y su purificación. La habilidad del sistema capitalista, consiste en lograr una supuesta separación entre las formas de producción y dominación del capital, imprimiéndole suficientes elementos de neutralidad. Este logro del sistema capitalista, se aprecia muy bien cuando caemos en la trampa de aceptar o creer, en la actualidad, que algunas categorías marxistas no son actuales porque (supuestamente) no existen, fábricas o industrias, sindicatos u organizaciones sociales que luchen por la superación de las injusticias. Hemos caído en la trampa de que no podemos hablar de lucha de clases, porque sólo un grupo pequeño de trabajadores posee carácter proletario. Olvidamos el papel que cumple el capital y la dominación de unos/os sobre otros/as, independientemente de la existencia de la fábrica y el sindicato, en caso de que la posibilidad sea cierta en el futuro.

La construcción y conformación, lograda por los iniciadores de la Teoría Crítica, propuesta a partir de los principios marxistas originales, permitió el posterior desarrollo del marxismo como teoría científica del análisis de la sociedad, sus contradicciones, relaciones de poder-producción, condiciones materiales de existencia socio-histórica, etc. Lo más importante es que la Teoría Crítica, no pretende superar el marxismo o sustituirlo; por el contrario, se transforma en refuerzo teórico-operativo, aplicable al análisis del papel de la ciencia en cada sociedad y su producción-reproducción. No se trata de un catecismo de acción revolucionaria; sino más bien, y sin negar este objetivo, pretende complementar la propia acción revolucionaria con el estudio científico de las causas, posibilidades científicas concretas y consecuencias de la misma, a través de un método apropiado: la Investigación-Acción Participativa. La fortaleza de la Teoría Crítica también nos permite, sin pretensiones de ninguna naturaleza, analizar las actuales coyunturas sociopolíticas y la búsqueda incansable, lamentablemente alejadas del marxismo, de propuestas prospectivas de transformación social y superación de las contradicciones intrínsecas del capitalismo. Bernstein advierte, sobre las identidades prospectivas que pretenden analizar las contradicciones de la idea básica del capitalismo mediante otras categorías, iguales o peores que el mismo sistema capitalista:

Estas identidades están esencialmente orientadas hacia el futuro en contraste con el pasado de las retrospectivas y el presente de las identidades descentradas. Se sustentan, como las identidades retrospectivas, sobre narrativas, pero estos recursos narrativos arraigan la identidad no en el pasado sino en el futuro. Estas son narrativas de “lo que va a ser”, pero de aquello nuevo “que va a ser”, de una categoría no individual sino social, como la raza, el género o la región. Los recursos narrativos de las identidades des-centradas anuncian una distancia de la base colectiva y social, por esto son construcciones individualizadas. Pero las narrativas que construyen “lo que va a ser” de las identidades prospectivas, crean una nueva base para las relaciones sociales, para las solidaridades y para las oposiciones. De esta manera, las identidades prospectivas incluyen un resentimiento. Las identidades prospectivas son frecuentemente impulsadas por movimientos sociales como por ejemplo, el género, la raza y la región. En su Estado inicial son evangélicas y confrontacionales, y veremos más tarde que tienen fuertes tendencias cismáticas. Las identidades prospectivas comparten con los fundamentalistas la culminación del sí mismo y por lo tanto, las manifestaciones implican la totalidad del sí mismo en el nuevo “llegar a ser”. Los procedimientos de de-socialización son necesarios para borrar la identidad previa. Nuevos apoyos de grupo facilitan este proceso, protegen vulnerabilidades y orientan el re-centramiento. Las identidades prospectivas, como las fundamentalistas, están comprometidas con la actividad económica y política para mantener el desarrollo de su potencial. En U.S.A. los movimientos islámicos han creado una nueva base de identidad negra, para una política revitalizada y un nuevo “empresarialismo”. Esto es el ejemplo de identidad prospectiva que surge fuera de una recontextualización de una narrativa retrospectiva




Extraído de:
Pedagogía y Didáctica Crítica para una Educación Liberadora
Dr. David Mora
Director Ejecutivo del Instituto Internacional de Investigación Educativa para la Integración.
En Integra Educativa Nº 4 / Vol. II No. 1

miércoles, 26 de octubre de 2011

Legitimación en educación

La Educación genera un sistema complejo, con muchas personas y de difícil administración. Más allá de la normativa expresa, queda establecido “lo correcto” y “lo indeseable”, o sea que hay dispositivos de legitimación. En este artículo se describen los distintos estamentos que apuntan a establecer un orden.

Niveles de legitimación
Los grupos que detentan el poder institucional, con el fin de asegurar su consolidación, continuamente elaboran una cubierta correlativa de legitimaciones extendiendo sobre ella una capa protectora de interpretaciones, tanto cognitivas como normativas.

Semejantes legitimaciones son las que se desea puedan aprender las nuevas generaciones durante el mismo proceso que las socializa dentro de los marcos del orden institucional. Para que dicha socialización sea más efectiva es necesario que las nuevas generaciones se vean obligadas a seguir las pautas que establece alguien con autoridad y a quien necesariamente deben obedecer; se acostumbra a recurrir para ello también a un cúmulo de medidas coercitivas las cuales, a ser posible, se suelen aplicar de manera selectiva.

Es analíticamente posible distinguir diferentes niveles de legitimación, aunque debemos tener siempre presente que, como es obvio, estos niveles van a funcionar en la realidad superponiéndose.

Un primer nivel es el de la legitimación incipiente que aparece tan pronto como se transmite un sistema de objetivaciones lingüísticas de la experiencia humana. Por ejemplo, la transmisión de un vocabulario de parentesco deja constancia ya de una estructura de parentesco. Este es un nivel todavía «pre-teórico», basado más en evidencias automáticas que fruto de un esfuerzo de reflexión. Las «explicaciones» legitimadoras fundamentales entran, por así decir, a formar parte del vocabulario que se posee y pueden tener asimismo repercusiones en los comportamientos de esas personas que lo utilizan. Un niño, por ejemplo, al que se informa que otra niña es su «prima» legitima esa misma relación de parentesco y, a partir de ahí, establece con ella contactos personales más apropiados. A este primer nivel corresponden todas las sencillas afirmaciones tradicionales referentes al «así se hacen las cosas», que son las primeras respuestas y generalmente más eficaces a los porqués del niño.

El segundo nivel de legitimación contiene proposiciones teóricas en forma rudimentaria. Acostumbran a ser esquemas explicativos sumamente pragmáticos y se relacionan directamente con acciones concretas. En este nivel son comunes los proverbios, las sentencias, las máximas morales, refranes, y también aquí podemos incluir las leyendas, cuentos populares y fábulas, que suelen transmitirse en forma poética.

El tercer nivel de legitimación corresponde a las teorías explícitas, en forma de un corpus de conocimiento diferenciado y que vienen a ser el fundamento en el que cada grupo institucional se apoya para poder justificarse. Estas legitimaciones proporcionan marcos de referencia bastante amplios para los comportamientos de los miembros que integran tales grupos. En razón de su complejidad y diferenciación, la transmisión y utilización de esos conocimientos y destrezas suele encomendarse a personal especializado y con dedicación exclusiva que utiliza para ello procedimientos formalizados de iniciación. De esta manera la legitimación comienza a trascender la aplicación pragmática y a convertirse en «teoría pura».

El cuarto nivel de legitimación lo constituyen los universos simbólicos. Son modelos teóricos que integran zonas de significado diferentes y abarcan todos los procesos que se desenvuelven en cada una de las instituciones existentes en una sociedad. De esta forma, la sociedad entera adquiere sentido. Los procesos simbólicos son procesos de significación que se refieren a realidades que trascienden las de la experiencia cotidiana; nos permiten ordenar la historia y ubicar todos los acontecimientos colectivos dentro de una unidad coherente que incluye el pasado, el presente y el futuro. El universo simbólico se concibe como la matriz de todos los significados social y subjetivamente reales; toda la sociedad histórica y la biografía de cada ser individual se ven como hechos que ocurren dentro de ese universo (BERGER y LUCKMANN).

En todo este proceso de legitimación un papel crucial lo desempeñan el cuerpo de especialistas; es decir, aquellas personas poseedoras de conocimientos y destrezas especializadas y que todo el mundo reconoce como tales. Esta matización acerca del reconocimiento público es importante, pues es a estos especialistas a quienes es normal recurrir para solicitar ayuda y consejo, y a los que se les erige como fuente de legitimación pública para imponer o sancionar opciones concretas.


Extraído de
El curriculum oculto
Jurjo TORRES SANTOMÉ
Catedrático de Didáctica y Organización Escolar Universidad de A Coruña

martes, 18 de octubre de 2011

Reflexiones en torno a la Educación

REFLEXIONES EN TORNO A LA EDUCACIÓN
Existe en muchos lugares de Hispanoamérica un fuerte descontento hacia la Educación, y tal vez las críticas sean más fuertes en los lugares donde el sistema educativo funciona mejor, y es capaz de autoevaluarse. Creo que hay muchos factores que dificultan la preparación de las nuevas generaciones en nuestras sociedades, que no tienen muy claro los valores que sustentan, y están sometidas a otros agentes educadores, como los medios de comunicación, con intereses divergentes. Reproduzco a continuación una nota sobre el tema.


Hay un consenso generalizado de la crisis de la educación y del fracaso de las políticas educativas. Entre las principales razones tenemos que la educación desde el modelo neoliberal ha sido vista como una mercancía y no como un derecho. Por ello, no se ha garantizado la educación pública y gratuita, expulsando a miles de niños, niñas y adolescentes fuera del sistema escolar, hay una alta repitencia y deserción y grandes brechas educativas entre a escuela urbana y rural. La educación se ha caracterizado por ser mono cultural y homogenizante y el Estado no ha asegurado el derecho a la educación en la diversidad de las mayorías nacionales.

A pesar de la firma de acuerdos, no se han cumplido con los presupuestos asignados y el financiamiento es deficiente. Esto ha traído como consecuencia una educación de pésima calidad y son principalmente las familia las que aportan más del 40% del presupuesto para la educación, dejando en claro el carácter no gratuito de la educación pública.

Si bien la educación es responsabilidad del Estado, es fundamental la participación de la sociedad. En muchos países esta participación reviste un carácter de formalidad por lo que las sentidas necesidades de los y las estudiantes no están suficientemente visibilizadas en la vida escolar. Por otro lado, la relación entre escuela y comunidad- barrio es débil, estando la escuela de espaldas a la generación de una sociedad educadora. Señalamos que hay ineficiencia en el sistema público educativo, así como falta de transparencia y corrupción, lo que hace mucho más frágil la vigencia del derecho a la educación.

Esta educación que rechazamos, nada tienen que ver con aquella que basada en los principios de la educación popular la entendemos como una corriente político pedagógica que se construye en interrelación con el contexto y que se fundamenta en:
a) Un pensamiento crítico para el análisis de la realidad política, social, cultural, económica, en el sentido de avanzar hacia la emancipación personal y social;
b) Una intencionalidad política emancipadora;
c) El reconocimiento del rol de los sujetos populares como actores de su emancipación,
d) Entender a los sujetos en sus múltiples dimensiones: racionales, afectivas, lúdicas, trascendentes;
e) Procesos pedagógicos que interactúan con tales dimensiones para la transformación personal y social;
f) Metodologías y estrategias de trabajo que contribuyen a que los sujetos se construyan como personas activas, participativas, sujetos sociales de derechos y ciudadanos aportando al bien común. Y es sobre todo una apuesto ética, política y pedagógica.

Autora
Nélida Céspedes

jueves, 7 de mayo de 2009

Chile, la nueva Ley General de Educación

La Política es un medio muy eficaz para provocar cambios, o para conservar el orden social vigente. Si queremos una escuela al servicio de una verdadera democracia, es necesario impulsar políticas activas que nos lleven a ese puerto. Publico ahora un documento del FLAPE, que me ha llegado, respecto de las políticas aplicadas en Chile:

El Congreso Nacional chileno aprobó finalmente en el mes de abril la nueva Ley General de Educación (LGE), en reemplazo de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) sancionada durante el régimen pinochetista.
El modelo educativo neoliberal de la LOCE fue puesto en cuestión fuertemente gracias a la activa movilización estudiantil de 2006 (los pingüinos); tras la cual la discusión se centró en el debate de una ley superadora de la municipalización educativa, contra la privatización y hacia una educación pública y gratuita.
Estos sectores exigieron la derogación de la legislación educativa heredada de la dictadura, poniendo de manifiesto la crisis del sistema educacional chileno y realizando una crítica radical a un modelo que se sostiene en la competencia y que reproduce las desigualdades sociales del país andino.
A pesar de las luchas y resistencias de vastos sectores, la nueva ley no ha conseguido superar los pilares de la vieja institucionalidad, manteniendo una orientación de mercado, el carácter subsidiario del Estado en educación y la descentralización territorial.
Con su aprobación, de alguna manera se está clausurando la discusión y perpetuando un sistema "concientemente estructurado por clases sociales", como ya señalaba el informe de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) del año 2004.
Ante esta realidad, desde FLAPE, y sumándonos a las declaraciones del Foro Nacional Educación de Calidad Para Todos, llamamos a iniciar y promover el debate, y a velar por la participación de la sociedad civil en la formulación, la aplicación y el seguimiento de las estrategias de fomento de la educación, en pos de una educación de calidad para todos.

FORO NACIONAL
EDUCACIÓN DE CALIDAD PARA TODOS
DECLARACIÓN PÚBLICA ACERCA DE LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN
1- La Ley General de Educación (LGE), recientemente aprobada en el Congreso Nacional chileno, constituye un peldaño superior respecto de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), pero mantiene los pilares de la actual institucionalidad educativa nacional y, por consiguiente, su gran inequidad: su orientación de mercado que prefiere la competencia a la cooperación y que distribuye la educación según el pago que puedan hacer las familias (financiamiento compartido); el carácter subsidiario del Estado en educación y la descentralización territorial, por la cual se traspasa a la educación todas las desigualdades que afectan a los municipios.

2- Es pertinente situar el análisis sobre la LGE en el contexto del debate sobre los efectos de la actual crisis financiera y la eventual construcción de un nuevo orden mundial. Las economías más desarrolladas han enfrentado la crisis con una intervención decidida del Estado no sólo como regulador, sino también como actor económico. Y varios de los líderes mundiales expresaron en la inauguración de la última cumbre de la ONU la necesidad de refundar el capitalismo, “regulándolo” y terminando con la “anarquía”. Esta dirección planetaria parece ir en la dirección contraria de las lógicas contenidas en la Ley General de Educación (LGE).

3- En la práctica, esta ley refuerza lo que ya observaba la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), el año 2004, respecto a que el sistema educacional chileno está “concientemente estructurado por clases sociales”, reforzando las desigualdades de origen de los estudiantes. El Informe de seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo (2009) señala: “En el mundo en desarrollo Chile es con frecuencia mirado como un ejemplo de reforma de la governanza basada en la elección de escuelas.

Durante más de dos décadas Chile tiene un sistema nacional de vouchers para la escuela. Sin embargo, también en este campo, los resultados han sido decepcionantes” (p.161).

4- Al mantenerse en la LGE la primacía de la libertad de enseñanza por sobre el derecho a la educación, se posibilita constitucionalmente que las responsabilidades del Estado queden a merced de los postulados del negocio de la educación. Por ello no resulta sorprendente que entre los años 1990 y 2004, se hayan creado cerca de 1600 colegios particulares subvencionados y cerrado alrededor de 60 establecimientos municipales.

5- Se requieren profundas modificaciones a la LOCE y al modelo de gestión del sistema basado en la administración por parte de los sostenedores particulares, que la LGE no contempla. Es necesario garantizar la existencia de un organismo público descentralizado que administre la educación en las comunas. Como muestran las experiencias exitosas en otras partes del mundo, es preciso que estas instituciones incorporen a los actores de la comunidad local, además de recibir un adecuado apoyo técnico-pedagógico y financiero.

5- Dentro de los compromisos del acuerdo de Dakar, suscrito por nuestro país, hay algunos que claramente no se cumplen en el contexto de la realidad chilena y de la tramitación de la LGE. Podemos mencionar en el ámbito de los compromisos generales:
• Velar por que, de aquí a 2015, todos los niños, y sobre todo las niñas que se encuentran en situaciones difíciles y los que pertenecen a minorías étnicas, tengan acceso a una enseñanza primaria gratuita y obligatoria de buena calidad y la terminen.
• Velar por que sean atendidas las necesidades de aprendizaje de todos los jóvenes y adultos mediante un acceso equitativo a programas adecuados de aprendizaje y de preparación para la vida diaria.
• Mejorar todos los aspectos cualitativos de la educación, garantizando los parámetros más elevados, para conseguir para todos resultados de los aprendizajes reconocidos y mensurables, especialmente en lectura, escritura, aritmética y competencias prácticas esenciales para la vida diaria.

6- También podemos mencionar el compromiso de velar por la participación de la sociedad civil en la formulación, la aplicación y el seguimiento de las estrategias de fomento de la educación. En suma, la LGE no responde a las expectativas de amplios sectores de la sociedad chilena. Por ello, su aprobación no debe llevar a la clausura del debate, sino que a iniciarlo. Creemos que los desafíos pendientes frente a los compromisos del acuerdo de Dakar deberán trasladarse al campo programático presidencial, donde esperamos que las candidaturas se comprometan con una Educación de Calidad Para Todos, en un nuevo gobierno y en un nuevo parlamento.

Santiago Abril 2009
Foro Nacional de Educación de Calidad para Todos.

Fuente http://www.foro-latino.org/info_flape/doc_info77/Declaracion_publica.pdf

lunes, 2 de marzo de 2009

Lucha de clases en la escuela pública

Los maestros de medio país van a la huelga para pedir un sueldo que ninguno de nosotros, periodistas, por ejemplo, aceptaría ni para empezar (Esta nota fue publicada en el diario Página 12 de la Argentina)

Martín Caparrós 02-03-2009

Hoy empiezan las clases y no empiezan las clases: para la mayoría de los alumnos argentinos, esta mañana no hay escuela. Los maestros de medio país van a la huelga para pedir un sueldo que ninguno de nosotros, periodistas, por ejemplo, aceptaría ni para empezar. Son sueldos tan elocuentes, tan didácticos: dicen, antes que nada, que a la sociedad argentina la educación le importa tres carajos. O, mejor: que a la sociedad argentina le importa tres carajos la educación de sus pobres.
Soy un producto de la escuela pública argentina y a veces, cuando me distraigo, me da orgullo; mi hijo también fue a la escuela pública y acaba de terminar su quinto año. Pero en las décadas que pasaron desde que empecé primer grado –inferior– nuestro sistema educativo cambió brutalmente. Cuando yo era chico sólo iban a colegios privados los garcas que querían educarse a fuerza de hostias y los raros que preferían hablar otros idiomas y los vagos que la escuela pública no soportaba más. Pero mis amigos y yo –hijos de la clásica clase media porteña– sabíamos que el sistema de educación estatal era nuestro lugar: la escuela pública era la mejor, la primera opción. Ahora no: mis amigos dudan mucho antes de mandar a sus hijos a una escuela del Estado –y la mayoría no lo hace.
La educación pública ya no es para todos, ni para el que la elige; es para quien no tiene más remedio. Tres de cada cuatro alumnos estatales pertenecen al tercio más pobre de la población. Entre el 20 por ciento más pobre, nueve de cada diez van a la escuela pública; entre el 20 por ciento más rico, uno de cada siete. Y la tendencia se acelera: en 1997 el 24 por ciento de los chicos acomodados iba a escuelas públicas; en 2006, según un informe del Centro de Estudios de Políticas Públicas, sólo el 15 por ciento. Las cifras precisan lo que ya sabemos: que los padres quieren mandar a sus hijos al privado porque –mejores o peores– por lo menos les garantizan que van a tener clases. Cosa que el Estado no consigue hacer. Así que, entre 2003 y 2006, en apenas tres años kirchneristas, 800.000 argentinitos –casi todos los que pueden– pasaron del público al privado. En la escuela sarmientina quedan los que no pueden: los más pobres.
El fracaso de la educación pública es el efecto más espectacular del derrumbe del Estado argentino. Solía ser su estandarte: la forma más eficiente de producir esa relativa integración social que nos constituyó como país, en esas aulas donde, bajo los delantales blancos, las clases sociales se mezclaban por un rato y se formaban con las mismas consignas, las posibilidades brevemente emparejadas. La educación pública servía para equilibrar, para integrar, para “redistribuir” –y para producir un país más educado, con mejores posibilidades en todos los terrenos. Ahora parece como si no importara. Y, de hecho, no les importa a los que manejan el Estado: hace mucho que mandan a sus chicos a colegios privados. Es una característica de muchos estados actuales –sus dirigentes no se incluyen en ellos, no usan sus escuelas y hospitales, no le pagan impuestos, no respetan sus leyes–y es curiosa: ¿quién se imagina al gerente de la cocacola pidiéndose una pepsi?
Así que tengo una propuesta populista para encarar la cuestión educativa. Es una ley que habría que votar cuanto antes: “Queridos gobernantes, no todo pueden ser alegrías, ganancias extraordinarias, honores merecidos, gratitud popular. Los cargos deben tener alguna carga. Y ésta será modesta pero inflexible: se ordena, so pena de prisión y pedorreta pública, que todos los funcionarios del Estado –de un nivel equis para arriba– manden a sus hijos y nietos, sin excepción, a la escuela estatal más cercana”. Es posible que, entonces, la educación pública mejore seriamente. Así estamos, en la lucha de clases.
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